Dos especímenes de dinosaurios de pico de pato inusualmente bien conservados, recuperados en el este de Wyoming, ofrecen una nueva perspectiva de la anatomía de los hadrosaurios y aclaran cómo los grandes animales terrestres pueden dejar impresiones detalladas de tejidos blandos. Los hallazgos, liderados por investigadores de la University of Chicago, incluyen un ejemplar juvenil tardío y un adulto de Edmontosaurus annectens recuperados de una zona que el equipo denomina la “zona de las momias”.
Recuperación de un sitio perdido
La importancia del sitio se remonta al recolector de principios del siglo XX C. H. Sternberg, quien documentó restos de hadrosaurios excepcionalmente preservados en 1908. Durante las décadas siguientes, la ubicación exacta de esas canteras se perdió debido a que el material fotográfico se archivó incorrectamente en publicaciones de archivo. El equipo de investigación reexaminó fotos históricas, correspondencia y recuerdos locales para delimitar el sitio a un área de aproximadamente 10 kilómetros y reubicar los afloramientos con fósiles.
Lo que muestran los especímenes
Los especímenes recientemente recuperados conservan contornos claros de moldes de arcilla de la piel y otros tejidos blandos, en lugar de tejidos orgánicos originales. Presentan una compleja cresta en la línea media y una fila de púas en la cola totalmente preservada, características que difieren de muchas reconstrucciones previas de dinosaurios de pico de pato. El adulto también conserva una fina capa de arcilla que forma un casquete similar a una pezuña sobre los huesos de los dedos, lo que representa la morfología de pezuña reptiliana más antigua conocida en el registro fósil.
Cómo se formaron las impresiones
Análisis detallados mediante imágenes ópticas, TC, microscopía electrónica y espectroscopia de rayos X indican que los contornos preservados son finas capas de arcilla atrapadas entre arenisca. El equipo propone un escenario de entierro rápido en el que la dinámica fluvial estacional y las biopelículas microbianas produjeron plantillas de arcilla que registraron las superficies externas de los animales durante las primeras fases de descomposición. No se detectaron tejidos orgánicos dentro de las capas de arcilla; la preservación se interpreta como una impresión de arcilla mineralizada en lugar de una verdadera fosilización de tejidos blandos.
Este mecanismo amplía el rango de entornos donde los paleontólogos podrían esperar encontrar contornos de tejidos blandos: en lugar de requerir condiciones lagunares anóxicas a largo plazo, la preservación mediante plantillas de arcilla puede ocurrir rápidamente en sedimentos fluviales bajo las condiciones adecuadas.
Descubrimientos adicionales e implicaciones
Junto a los hadrosaurios, las excavaciones en la misma zona produjeron un esqueleto de Triceratops con impresiones de carne y un Tyrannosaurus rex totalmente articulado. La coexistencia ilustra la diversidad de tipos de tegumentos —escamas, piel lisa y plumas— dentro del mismo entorno del Cretácico tardío.
El equipo planea publicar más artículos que detallarán el contexto tafonómico más amplio y las implicaciones anatómicas para las tres especies. El investigador principal enfatizó que los hallazgos resaltan tanto el valor de reexaminar los registros históricos como el potencial continuo de descubrimientos significativos en regiones bien estudiadas.
Comments
No comments yet. Be the first!