Cierre de la biblioteca de Goddard el 2 de enero de 2026
El 2 de enero de 2026, la biblioteca de investigación en el Edificio 21 del Goddard Space Flight Center de la NASA en Greenbelt, Maryland —la mayor colección in situ de la agencia de informes técnicos, archivos de misiones y revistas históricas— fue cerrada como parte de un plan de consolidación del campus que, según funcionarios de la agencia, comenzó bajo un plan maestro de instalaciones de 2022. La NASA ha comunicado al personal que el acervo de la biblioteca será revisado durante los próximos 60 días; algunos artículos serán transferidos a depósitos gubernamentales, mientras que otros podrían ser descartados, un proceso que la agencia describe como eliminación rutinaria de bienes. El anuncio provocó de inmediato la preocupación de científicos, legisladores locales y del sindicato que representa a muchos empleados de Goddard.
¿Qué hay en las estanterías?
El centro de información y colaboración de Goddard albergaba un estimado de 100,000 volúmenes y décadas de registros de misiones que, según ingenieros e investigadores, no están totalmente digitalizados. Los usuarios han descrito el hallazgo de fuentes esotéricas pero prácticas en el lugar: informes técnicos soviéticos traducidos de las décadas de 1960 y 1970, notas de misión manuscritas y números antiguos de revistas de ingeniería cuyas copias digitales, a menudo bajo muros de pago, pueden ser difíciles de acceder para investigadores externos. Para muchos empleados con años de servicio, la biblioteca funcionaba menos como una bóveda de archivo que como un taller práctico: un lugar para examinar estantes adyacentes y toparse con detalles oscuros pero críticos para las misiones.
Justificación oficial: consolidación, ahorro de costes y mantenimiento diferido
Los portavoces de la NASA y el administrador de la agencia presentaron la medida como una consolidación práctica destinada a reducir los costes operativos y abordar el mantenimiento diferido en el extenso campus de 1,270 acres de Goddard. Las declaraciones de la agencia apuntan a un plan adoptado en 2022 que exigía el cierre de edificios obsoletos y la consolidación de servicios; la pausa de los servicios presenciales de la biblioteca comenzó el 9 de diciembre de 2025. La NASA afirma que los servicios digitales, como la línea “Ask a Librarian” (Pregunte a un bibliotecario) y los préstamos interbibliotecarios, seguirán estando disponibles para el personal. Los funcionarios estiman que la reconfiguración del campus ahorrará aproximadamente 10 millones de dólares al año y evitará otros millones en retrasos de mantenimiento.
Científicos advierten sobre la pérdida de memoria institucional
Los investigadores que dependen de las colecciones físicas advirtieron que descartar materiales antiguos conlleva el riesgo de borrar la memoria institucional, la cual puede ser crucial para la resolución de problemas y el diseño de naves espaciales. El personal actual y antiguo de Goddard describió casos en los que documentos de hace décadas explicaban un comportamiento inesperado de un instrumento o documentaban un procedimiento de prueba que evitó que se repitieran errores. El Space Science Data Coordinated Archive ha estado parcialmente fuera de servicio en los últimos meses, lo que aumenta la importancia de los fondos físicos, mientras el personal teme que las brechas en el acceso crezcan si los registros únicos se trasladan fuera de las instalaciones o se destruyen.
Relatos del sindicato y de los empleados: equipos y premura
La Goddard Engineers, Scientists and Technicians Association (GESTA), que representa a muchos empleados federales en Goddard, ha publicado un registro continuo de cierres de edificios y actividades de reubicación. El sindicato alega que equipos de prueba especializados y electrónica utilizada para calificar hardware de naves espaciales fueron retirados de los edificios y desechados durante limpiezas aceleradas que tuvieron lugar mientras el campus contaba con poco personal durante un cierre federal. GESTA y varios empleados afirmaron que la dirección proporcionó pocos detalles por escrito sobre los cronogramas o el espacio futuro para las colecciones de laboratorio o biblioteca, y que las decisiones parecían apresuradas. Estas afirmaciones han sido secundadas por miembros del Congreso que representan a la región.
Reacción y mensajes de la agencia
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, y los portavoces de la agencia rechazaron los titulares que sugerían una destrucción indiscriminada. El administrador afirmó que las directrices de la agencia garantizan que se preservarán los materiales científicos e históricos importantes, enfatizando que en ningún momento la agencia "desecharía" documentación crítica. La NASA reiteró que la pausa de la biblioteca y la reorganización más amplia de Goddard tienen como objetivo mantener el acceso a la investigación reduciendo al mismo tiempo los gastos generales, y que los cierres derivan de una planificación previa y no de un cambio repentino de política. Estas garantías han hecho poco por calmar las preocupaciones del personal que recuerda que el conocimiento institucional ganado con esfuerzo reside únicamente en los fondos físicos.
Contexto político y presupuestario
El cierre de la biblioteca se desarrolla en un contexto de drásticos recortes propuestos al presupuesto científico y una reestructuración del campus que verá el cierre de al menos 13 edificios y más de 100 laboratorios de ciencia e ingeniería para marzo de 2026 bajo el plan actual. Las solicitudes presupuestarias de la administración a principios de 2025 propusieron reducciones significativas en partes de la cartera científica de la NASA, una medida que provocó una reacción pública inusualmente fuerte por parte de los científicos de la agencia y sus aliados en el Congreso. Los críticos afirman que la combinación de la presión presupuestaria y la rápida consolidación física crea un riesgo real de que se pierdan conocimientos especializados y registros insustituibles, y no solo mobiliario infrautilizado. Los partidarios de la consolidación sostienen que muchos edificios son funcionalmente obsoletos y que la agencia debe priorizar una huella más pequeña y eficiente para financiar futuras misiones.
Implicaciones prácticas para futuras misiones
Los ingenieros señalaron que la pérdida de contexto —las notas suplementarias, los registros de calibración y los informes de pruebas que a menudo se encuentran en las bibliotecas de los laboratorios— puede tener consecuencias prácticas para el diseño e integración de instrumentos. Goddard ha sido fundamental en una serie de proyectos insignia, desde el Hubble y el Webb hasta el Nancy Grace Roman Space Telescope; el personal teme que los equipos que construyan la próxima generación de naves espaciales se enfrenten a retrasos evitables o repliquen errores pasados si partes del archivo desaparecen. La agencia afirma que los equipos de misión mantendrán el acceso a lo que necesiten, pero es probable que a los investigadores independientes que antes dependían del acceso abierto a las colecciones de Goddard les resulte más difícil consultar el material original que permanezca únicamente en formato físico.
Cómo se supone que funcionan las decisiones de preservación
Las normas de propiedad federal permiten a las agencias deshacerse del material excedente, pero requieren documentación y revisión. La NASA afirma que la revisión actual identificará artículos para su digitalización, transferencia a otros depósitos federales o almacenamiento a largo plazo. El lugar donde se traza la línea entre copias de oficina prescindibles, manuales técnicos obsoletos y artefactos históricos únicos es, en parte, un juicio curatorial y, en parte, una decisión política ligada a los presupuestos y a la capacidad de almacenamiento. Ese juicio es precisamente lo que ha hecho que el proceso actual sea polémico: los críticos temen que las decisiones impulsadas por objetivos de ahorro de costes a corto plazo se impongan a las necesidades a largo plazo de la ciencia y la ingeniería.
Qué esperar a continuación
Durante los próximos 60 días, la ventana de revisión anunciada por la NASA será la prueba inmediata. El resultado —qué materiales se envían a depósitos, cuáles se digitalizan, cuáles se redistribuyen a las bibliotecas restantes y cuáles se destinan a la eliminación— determinará el impacto práctico en la continuidad de la investigación. Es posible que siga una supervisión por parte del Congreso: los representantes electos de Maryland ya han señalado su estrecho interés en la reorganización de Goddard y en cualquier destrucción de propiedad gubernamental con valor científico o histórico. El seguimiento de los retiros por parte del sindicato y el registro público de lo que se archiva o se descarta será una pista de evidencia central si surge una supervisión o litigio.
El debate en Goddard no es puramente simbólico. Plantea una cuestión más profunda sobre la custodia del conocimiento técnico en un momento en que los sistemas espaciales son cada vez más complejos y dependen más de décadas de ingeniería iterativa. Si esa custodia se definirá por el recorte de costes y la consolidación o por un cuidadoso triaje de archivos que preserve la memoria institucional ganada con esfuerzo sigue siendo una elección política abierta y trascendental.
Fuentes
- NASA (declaraciones de la agencia y documentos de planificación del Goddard Space Flight Center)
- Goddard Engineers, Scientists and Technicians Association (declaraciones del sindicato y actualizaciones sobre el cierre de edificios)
- Plan maestro de Goddard (plan de instalaciones del campus de 2022)
- NASA Space Science Data Coordinated Archive (archivo institucional mencionado en la cobertura)
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