El 6 de marzo de 2026, a las 11:10 AM JST, la startup aeroespacial japonesa Space One sufrió un importante revés cuando su cohete KAIROS explotó aproximadamente dos minutos después de iniciar su tercer intento de vuelo. La misión, lanzada desde Space Port Kii en Kushimoto, Prefectura de Wakayama, tenía como objetivo demostrar la fiabilidad del primer vehículo de lanzamiento orbital desarrollado de forma privada en Japón, tras dos fallos previos en 2024. En su lugar, el cohete de 18 metros de altura tuvo un final ardiente a mitad del ascenso, dejando caer escombros en el Océano Pacífico y poniendo en duda el futuro de las ambiciones comerciales de la empresa.
¿Qué ocurrió durante el tercer intento de lanzamiento del cohete KAIROS?
El cohete KAIROS No. 3 de Space One sufrió un fallo catastrófico aproximadamente 120 segundos después del despegue desde Space Port Kii el 6 de marzo de 2026. Aunque el ascenso inicial parecía estable, el Sistema Autónomo de Terminación de Vuelo (AFTS) del vehículo se activó tras observarse desviaciones en la trayectoria, lo que resultó en una explosión en el aire. Esto marca la tercera pérdida consecutiva para el programa KAIROS, tras los fallos de marzo y diciembre de 2024.
El perfil de vuelo de la tercera misión KAIROS mostró signos tempranos de dificultades técnicas, ya que las imágenes de la transmisión captaron al cohete intentando múltiples correcciones de actitud durante la combustión de su primera etapa. Según informes de Space One, el cohete fue destruido por sus sistemas de seguridad internos después de que el vehículo se desviara de su corredor de seguridad aprobado. Observadores en el lugar informaron haber visto múltiples fragmentos cayendo del cielo, y el cuerpo principal del cohete pareció entrar en una caída descontrolada antes del impacto. Este fracaso es particularmente desalentador para el equipo, ya que no logró alcanzar los hitos establecidos por los vuelos anteriores a pesar de las mejoras realizadas tras las anomalías de 2024.
La cronología del historial de vuelo de KAIROS ilustra la inmensa dificultad del desarrollo orbital privado:
- Marzo de 2024: El vuelo inaugural explotó apenas cinco segundos después del despegue debido a un activador de terminación de vuelo.
- Diciembre de 2024: El segundo vuelo falló poco después de la separación de la primera etapa debido a una pérdida de control de actitud.
- Marzo de 2026: El tercer vuelo duró aproximadamente dos minutos antes de que las desviaciones de trayectoria forzaran una autodestrucción.
¿Qué causó la explosión dos minutos después del lanzamiento del KAIROS?
La explosión del cohete KAIROS fue una destrucción controlada iniciada por el Sistema Autónomo de Terminación de Vuelo (AFTS) a bordo. Este protocolo de seguridad se activó cuando la computadora de vuelo del cohete detectó que el vehículo se desviaba peligrosamente de su trayectoria prevista. Si bien la causa raíz mecánica o de software específica aún está bajo investigación, el AFTS funcionó según lo diseñado para evitar que el vehículo se convirtiera en una amenaza para áreas pobladas.
El análisis técnico sugiere que las etapas de combustible sólido del cohete KAIROS pudieron haber experimentado un desequilibrio en el empuje o un fallo en el sistema de control de vector de empuje. Durante la transmisión en vivo, los comentaristas señalaron que el vehículo parecía estar "luchando" para mantener su trayectoria antes de que se enviara la señal de terminación. A diferencia de los cohetes de combustible líquido, los propulsores de combustible sólido no pueden regularse, lo que hace que el guiado de precisión durante las fases de alta tensión del ascenso atmosférico sea increíblemente desafiante para una estructura de primera generación. La pérdida del vehículo resalta el persistente "valle de la muerte" al que se enfrentan muchas empresas espaciales privadas al pasar de las pruebas suborbitales a la realidad orbital.
¿Cómo funciona el sistema autónomo de terminación de vuelo del cohete KAIROS?
El Sistema Autónomo de Terminación de Vuelo (AFTS) del cohete KAIROS es un mecanismo de seguridad a bordo impulsado por computadora que monitorea la posición, velocidad y estado del vehículo en tiempo real. A diferencia de los sistemas tradicionales que requieren que un oficial de seguridad humano envíe un comando de "destrucción" por radio, el AFTS toma la decisión localmente si determina que el cohete se ha desplazado fuera de su "corredor de vuelo". Esto garantiza una respuesta instantánea ante fallos de funcionamiento, protegiendo la infraestructura terrestre y al personal.
El uso de la tecnología AFTS es un estándar moderno en los vuelos espaciales comerciales, popularizado por empresas como SpaceX y adoptado ahora por Space One para optimizar las operaciones en Space Port Kii. Para el sistema KAIROS, que consta de tres etapas de combustible sólido y una etapa final de combustible líquido, el AFTS debe comparar constantemente los datos de GPS e inerciales con un perfil de misión preestablecido. Si la desviación excede un umbral específico —como se vio en el lanzamiento de marzo de 2026— el sistema detona cargas en el cohete para dispersar su combustible y detener su impulso hacia adelante. Aunque esto resulta en el fracaso de la misión, se considera un éxito de los protocolos de seguridad diseñados por los ingenieros de Space One.
¿Sigue Space One planeando más lanzamientos de KAIROS después de tres fallos?
Space One ha expresado un compromiso continuo con el programa KAIROS, aunque el cronograma para un cuarto intento sigue siendo incierto. Tras el fallo de marzo de 2026, la dirección de la empresa indicó que realizarían una revisión rigurosa de los datos para identificar por qué fallaron las correcciones de trayectoria. Sin embargo, la empresa se enfrenta a una creciente presión financiera, habiendo dependido previamente del crowdfunding a través de la plataforma Ready For para financiar la tercera misión.
La importancia estratégica de Space One para el sector aeroespacial japonés es innegable, particularmente porque el país carece actualmente de un acceso espacial nacional constante. Con el cohete H3 de la JAXA enfrentando su propia investigación y el cohete Epsilon en tierra hasta que la configuración Epsilon S esté lista para volar, Space One representa una vía secundaria crítica para el despliegue de satélites japoneses. La resiliencia de la empresa se pondrá a prueba en los próximos meses mientras buscan asegurar a los inversores y al gobierno japonés que el cohete KAIROS puede finalmente superar su racha de tres fallos consecutivos.
A pesar de estos contratiempos, la industria espacial privada japonesa en general continúa avanzando con varios actores clave:
- Interstellar Technologies: Desarrollando el cohete de metano y oxígeno líquido (methalox) ZERO con un lanzamiento previsto para 2027.
- Honda: Probando tecnología de despegue y aterrizaje vertical reutilizable (VTOL) a partir de junio de 2025.
- Space Port Kii: La primera instalación privada de lanzamiento orbital dedicada de Japón, que sigue operativa a pesar del reciente accidente.
Históricamente, el camino hacia la órbita ha estado pavimentado de fracasos. Al igual que los primeros cohetes Falcon 1 de SpaceX sufrieron tres pérdidas consecutivas antes de alcanzar el éxito, Space One se encuentra en una encrucijada crucial. Los datos recopilados del vuelo de dos minutos del KAIROS No. 3 proporcionan más telemetría que cualquier intento anterior, ofreciendo un rayo de esperanza de que el cuarto vuelo pueda finalmente lograr la inserción orbital. Por ahora, la comunidad espacial mundial observa cómo Japón navega por el difícil nacimiento de su industria de lanzamientos comerciales.
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