Rheinmetall y OHB en conversaciones preliminares para construir una red militar LEO
Hoy, fuentes informaron al Financial Times que Rheinmetall, el gran fabricante de defensa alemán, y OHB, un constructor de satélites con sede en Bremen, han iniciado conversaciones sobre una oferta conjunta para crear un servicio de comunicaciones en órbita terrestre baja (LEO), al estilo de Starlink, para la Bundeswehr. El proyecto buscaría parte de un programa alemán de 35.000 millones de euros dedicado a capacidades espaciales militares y está siendo posicionado por funcionarios como una alternativa segura y soberana a proveedores comerciales como Starlink de SpaceX.
Una constelación LEO para la Bundeswehr
El proyecto propuesto tiene como objetivo ofrecer una banda ancha resiliente de grado militar para comunicaciones en el campo de batalla y zonas de retaguardia desde LEO, la concurrida banda orbital hasta aproximadamente 2.000 kilómetros sobre la Tierra donde operan las megaconstelaciones. El sistema comercial de Starlink, con más de 9.000 satélites en órbita, demostró con qué rapidez las terminales portátiles y los enlaces LEO de alto rendimiento pueden apoyar a las fuerzas de primera línea: esas lecciones influyeron en la decisión de Alemania de invertir fuertemente en el espacio militar.
Los planificadores militares alemanes han terminado de redactar las especificaciones para la red y los responsables de adquisiciones están preparando una licitación, según personas familiarizadas con el proceso. Armin Fleischmann, coordinador espacial dentro de la Bundeswehr, ha declarado que la intención es desarrollar la capacidad "en los próximos años, principalmente con empresas alemanas", con un enfoque inicial en el flanco oriental de la OTAN, apoyando notablemente a una nueva brigada alemana de 5.000 efectivos desplegada en Lituania.
Lógica industrial y modelos de negocio en evolución
Rheinmetall es conocida principalmente por sus tanques y municiones, pero se ha diversificado agresivamente a medida que aumentaba el gasto en defensa de Alemania. A finales del año pasado, la empresa obtuvo un contrato, por un valor de magnitud de euros, para asociarse con el fabricante finlandés de satélites de radar Iceye para fabricar satélites de reconocimiento por radar en Alemania, lo que indica un rápido avance hacia la producción y operación de sistemas espaciales. OHB, el tercer mayor constructor de satélites de Europa y proveedor de la constelación de navegación Galileo, ve el proyecto como una oportunidad para escalar la fabricación de satélites pequeños y medianos.
Las conversaciones se producen en un momento en que el panorama industrial espacial de Europa está cambiando: las presiones de consolidación han aumentado tras las propuestas de combinar las divisiones espaciales de Airbus, Thales y Leonardo, algo que el director ejecutivo de OHB, Marco Fuchs, ha advertido que podría ser anticompetitivo. Un programa LEO militar liderado por Alemania crearía una nueva demanda nacional y podría ayudar a los proveedores más pequeños a mantenerse competitivos en medio de la consolidación.
Seguridad, soberanía y el precedente de Starshield
Starlink comenzó como un servicio comercial, pero sus terminales y su topología LEO resultaron invaluables para Ucrania tras la invasión a gran escala de Rusia, lo que llevó a SpaceX a crear Starshield, una oferta adaptada a la defensa. Muchos gobiernos europeos se enfrentan ahora a una disyuntiva: aceptar plataformas comerciales extranjeras por conveniencia o financiar sistemas soberanos para reducir la dependencia estratégica de proveedores de fuera de la UE.
Funcionarios alemanes han argumentado que la nueva red debe ser "soberana": bajo control nacional, blindada contra interferencias (jamming) y ciberataques, y operada dentro de marcos de seguridad nacional. Eso implica no solo satélites, sino también estaciones terrestres seguras, terminales de usuario protegidas, cifrado e integración con el mando y control militar. Esas capacidades son técnicamente exigentes y costosas; también requieren un plan de logística y mantenimiento a largo plazo.
Escala técnica y opciones
Aún no existe un plan público sobre cuántos satélites o qué arquitectura exacta utilizaría una red de la Bundeswehr. Una verdadera megaconstelación civil al estilo de Starlink conlleva miles de satélites y costes de capital iniciales muy elevados. Un sistema militar soberano podría, en cambio, priorizar una flota más pequeña de satélites especializados con funciones robustas contra interferencias, estaciones terrestres dedicadas y terminales interoperables diseñadas para uso táctico.
Los actores de la industria hablan de un enfoque por capas: enlaces LEO resilientes para conectividad táctica, activos en órbita terrestre media (MEO) o geoestacionarios para la red troncal de larga distancia, y enlaces cruzados ópticos o de microondas para mejorar la capacidad y la latencia. La integración de satélites de reconocimiento por radar (como los que Rheinmetall e Iceye planean construir) con satélites de comunicaciones puede crear una arquitectura combinada de ISR y comunicaciones, mejorando el conocimiento de la situación para las unidades desplegadas.
Costes, plazos y realidades de adquisición
El compromiso de 35.000 millones de euros de Berlín con el espacio militar convertirá a Alemania en uno de los mayores inversores del mundo en el espacio, después de EE. UU. y China, según la consultora Novaspace. Pero traducir las promesas políticas en capacidad operativa lleva tiempo: el diseño, la fabricación, la cadencia de lanzamientos, la certificación para uso militar, las normas de adquisición y los controles de exportación añaden complejidad. El gobierno ha redactado las especificaciones, pero la adjudicación y ejecución de un contrato multimillonario será un esfuerzo de varios años.
Para los proveedores, el premio es sustancial. Funcionarios de la industria y el gobierno han enmarcado el programa como una forma de reforzar la disuasión de la OTAN en el flanco oriental de Europa y garantizar la resiliencia de las comunicaciones sin depender de proveedores comerciales extranjeros cuyas decisiones corporativas podrían no alinearse con las necesidades estratégicas nacionales.
La competencia y el panorama europeo
Rheinmetall y OHB no son los únicos contendientes potenciales. Las empresas europeas de defensa y aeroespacial ya se están posicionando para ganar contratos cuando se emitan las licitaciones. Al mismo tiempo, la perspectiva de un gran campeón industrial consolidado que comprenda a Airbus, Thales y Leonardo remodelaría la competencia y podría complicar las opciones de adquisición para Berlín.
La dirección de OHB ha advertido públicamente que la consolidación entre los gigantes podría limitar la competencia; asociarse con un gran contratista principal de defensa como Rheinmetall es una forma de que el fabricante de satélites más pequeño asegure escala y un lugar en un programa soberano alemán.
Riesgos operativos e implicaciones más amplias
Una red de comunicaciones LEO soberana reduciría la dependencia de proveedores no europeos, pero crea sus propios riesgos. Los satélites operan en un espacio disputado: son vulnerables a interferencias, ciberintrusiones y medidas antisatélite. Cualquier programa alemán deberá considerar la redundancia, la reposición rápida (satélites de repuesto y planes de mantenimiento en órbita) y los marcos legales para su uso en operaciones de coalición con socios de la OTAN que hoy pueden depender de sistemas comerciales.
Los beneficios diplomáticos también son claros: una capacidad nacional fortalece la posición de Alemania en la planificación de la OTAN y otorga a Berlín más control sobre la difusión de datos sensibles. Sin embargo, algunos aliados y defensores del sector privado argumentan que aprovechar los servicios comerciales puede ser más rápido y rentable; el plan alemán señala una elección política de priorizar la soberanía y el control.
Próximos pasos
Las conversaciones entre Rheinmetall y OHB se encuentran en etapas iniciales y el ministerio de defensa, la agencia de adquisiciones y las empresas han declinado hacer comentarios públicos. Si se concreta una oferta conjunta, esta competirá por un tramo del paquete de 35.000 millones de euros cuando se emitan las licitaciones formales. Los plazos citados por los funcionarios de defensa sugieren que el trabajo comenzará en unos pocos años, pero la capacidad operativa completa llevará más tiempo, dependiendo de las opciones de arquitectura y los calendarios de lanzamiento.
El hecho de que Alemania construya una constelación soberana compacta, se apoye en alianzas y socios comerciales, o busque un modelo híbrido tendrá implicaciones para la estrategia industrial europea, las relaciones transatlánticas y la forma en que se librarán las guerras futuras en los dominios electromagnético y cibernético.
Fuentes
- Ministerio Federal de Defensa de Alemania (adquisiciones de la Bundeswehr y coordinación espacial)
- Rheinmetall AG (grupo de defensa)
- OHB SE (fabricante de satélites)
- Novaspace (consultoría espacial)
- ICEYE (socio de satélites de radar)
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