La primera guerra robótica de Israel

Robótica
Israel’s First Robotics War
El Ministerio de Defensa de Israel publicó un vídeo que presenta la campaña entre Israel y Hamás como un punto de inflexión en la robótica militar: una demostración de cómo se han desplegado a gran escala drones, robots terrestres y sistemas no tripulados estandarizados. Este artículo analiza lo que muestran las imágenes, por qué despiertan el interés militar y los dilemas legales y estratégicos que plantean.

«Primera guerra robótica»: qué publicó el Ministerio de Defensa y por qué es importante

El 1 de diciembre de 2025, el Ministerio de Defensa de Israel publicó un video recorrido de los sistemas robóticos utilizados en la campaña contra Hamás, calificando el enfrentamiento como la «primera guerra robótica» de las fuerzas armadas. El montaje muestra un amplio conjunto de plataformas no tripuladas —drones aéreos, vehículos terrestres remotos y dispositivos diseñados específicamente para el trabajo en túneles— y enmarca su uso como una evolución táctica y doctrinal para el ejército.

¿En qué se diferencia de los conflictos anteriores?

La robótica y los sistemas no tripulados han estado presentes en el combate durante años, pero los analistas señalan dos puntos de inflexión visibles en las nuevas imágenes. Primero, la escala absoluta: los pequeños drones y los robots terrestres ya no son activos de nicho, sino herramientas rutinarias integradas en muchas unidades. Segundo, la integración: el video presenta a los robots como componentes de equipos hombre-máquina que combinan teledetección, enlaces de datos y sistemas de mando para acortar el ciclo del sensor a la acción. Ese cambio —de plataformas experimentales a equipo operativo estandarizado— es a lo que se refieren el ministerio de defensa y los comentaristas militares con el término «primera guerra robótica».

Los primeros ejemplos de robótica israelí en uso militar se remontan a décadas atrás e incluyen robots de reconocimiento portátiles, UGV de perímetro y plataformas remotas armadas. La campaña reciente muestra cómo esos sistemas anteriores han evolucionado hasta convertirse en un conjunto de herramientas por capas que combina activos de vigilancia y ataque aéreo con robots terrestres para tareas de proximidad y logística.

Del reconocimiento a los efectos letales: la dimensión de los drones

Uno de los desarrollos más trascendentales es el papel ampliado de los drones pequeños, a menudo de origen comercial. Videos e informes de fases pasadas del conflicto documentaron no solo vigilancia, sino también UAV armados y configurados para francotiradores, y el nuevo metraje del ministerio subraya que los sistemas aéreos son ahora fundamentales tanto para la observación como para el enfrentamiento directo. El auge de drones pequeños y ágiles que pueden transportar sensores o armas ligeras ha obligado a los ejércitos a adaptar la defensa aérea, la doctrina contra-UAS y las reglas de enfrentamiento.

Ese doble uso —ojos en el cielo y, en ocasiones, armas— complica las cuestiones legales y éticas. Incluso cuando los humanos conservan la autoridad de decisión, la fusión de la detección automatizada de objetivos, las comunicaciones rápidas y las cargas útiles letales plantea preocupaciones sobre la velocidad, la precisión y la rendición de cuentas en entornos urbanos complejos.

Autonomía, supervisión humana y el debate ético

Las representaciones públicas de la guerra robótica a menudo confunden la teleoperación (un humano que controla una máquina de forma remota) y la autonomía (un sistema que toma decisiones sin intervención humana). Los sistemas armados contemporáneos se sitúan en un espectro: desde diseños «human-in-the-loop» que requieren que un humano autorice un ataque, hasta sistemas «human-on-the-loop» donde un humano supervisa el comportamiento automatizado, hasta las hipotéticas armas totalmente autónomas que eligen y atacan objetivos de forma independiente. El metraje del ministerio enfatiza a los operadores humanos en el bucle, pero la velocidad y la automatización del procesamiento de los sensores siguen siendo éticamente significativas.

Para los planificadores civiles y militares, las preguntas clave de política son familiares: ¿cuánta automatización es aceptable?, ¿dónde deben colocarse las salvaguardias? y ¿cómo pueden los comandantes garantizar el cumplimiento del derecho internacional humanitario en entornos donde los sensores, algoritmos y armas operan a velocidad de máquina?

Efectos dominó estratégicos e industriales

Cuando un ejército importante exhibe públicamente el uso rutinario de sistemas robóticos, los mercados de exportación y adquisición toman nota. Israel es un desarrollador líder de plataformas aéreas y terrestres no tripuladas, y demostrar conceptos operativos en un teatro activo acelera el interés de los compradores extranjeros e impulsa una mayor inversión en proveedores y empresas emergentes. Esa dinámica acorta el ciclo de desarrollo de la robótica de campo de batalla a nivel mundial, al tiempo que difunde patrones tácticos y contramedidas.

A nivel doctrinal, el video señala un movimiento hacia formaciones integradas hombre-máquina: unidades diseñadas desde el principio para operar junto a robots para detección, protección y logística. Otras fuerzas armadas ya están experimentando con conceptos similares; lo que difiere es el ritmo y el ciclo de retroalimentación operativa que proporciona una campaña de alta intensidad.

Riesgos, vulnerabilidades y qué observar a continuación

  • Proliferación: la mayor disponibilidad de UAV y UGV capaces reduce la barrera para que actores no estatales adapten herramientas similares.
  • Contramedidas: la guerra electrónica, la interferencia de drones y los intentos de captura crean una dinámica de carrera armamentista entre los robots ofensivos y los sistemas defensivos.
  • Marcos legales: las normas internacionales y las reglas nacionales para la autonomía y la selección de objetivos se pondrán a prueba a medida que las operaciones dependan más de la detección automatizada y las ayudas a la decisión.
  • Daños civiles y rendición de cuentas: la rápida fusión de sensores y los plazos comprimidos aumentan el riesgo de identificación errónea en áreas densamente pobladas.

Todas estas tendencias exigen una doctrina más clara, una certificación más estricta de los comportamientos autónomos y una supervisión humana sólida cuando se trata de fuerza letal. También apuntan a una realidad emergente: los robots se están convirtiendo en una parte estándar del combate moderno, no solo en curiosidades técnicas.

Conclusión

El video del Ministerio de Defensa es tanto un documento de mensaje como una sesión informativa técnica: señala un hito en la forma en que un ejército ve a los robots, no como juguetes experimentales sino como multiplicadores de fuerza rutinarios. Esa elección tiene ventajas operativas, roles más claros para ingenieros y comandantes, y consecuencias políticas y éticas difíciles. Para otros países que observan de cerca, la lección es simple: la robótica está cambiando el ritmo y la textura de la guerra, y los responsables políticos deben dar forma a las salvaguardias legales y técnicas antes de que estos sistemas se conviertan en la nueva normalidad.

Mattias Risberg es un reportero de ciencia y tecnología para Dark Matter con sede en Colonia. Cubre semiconductores, política espacial, robótica e investigaciones basadas en datos.

Mattias Risberg

Mattias Risberg

Cologne-based science & technology reporter tracking semiconductors, space policy and data-driven investigations.

University of Cologne (Universität zu Köln) • Cologne, Germany

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Readers Questions Answered

Q ¿Qué destaca el video del Ministerio de Defensa sobre la campaña y los robots utilizados?
A El recorrido en video del Ministerio de Defensa destaca las plataformas no tripuladas —incluyendo drones aéreos, vehículos terrestres remotos y dispositivos para trabajos en túneles—, enmarcando la campaña como una evolución táctica y doctrinal y calificándola como la 'primera guerra robótica'. Enfatiza la escala de uso y la transición hacia sistemas estandarizados e integrados que operan con supervisión humana.
Q ¿Cómo ilustran las imágenes los cambios en la robótica de guerra?
A El video muestra dos puntos de inflexión: la enorme escala de pequeños drones y robots terrestres integrados en muchas unidades, y su integración en equipos hombre-máquina con sensores, enlaces de datos y sistemas de mando que acortan el ciclo desde la detección hasta la acción. Representa un cambio de plataformas experimentales a equipos operativos estandarizados.
Q ¿Qué cuestiones éticas y legales surgen del mayor uso de pequeños drones y la automatización en combate?
A Las imágenes y el análisis que las acompaña señalan una dinámica de doble uso en la que los drones proporcionan vigilancia aérea y, en ocasiones, armas, lo que plantea interrogantes sobre la velocidad, la precisión y la rendición de cuentas en entornos urbanos. Destaca debates sobre los niveles de autonomía, las salvaguardias, la supervisión humana y el cumplimiento del derecho internacional humanitario.
Q ¿Qué implicaciones estratégicas y globales sugiere el video para la robótica en la guerra?
A El lanzamiento indica cómo las principales fuerzas armadas exhiben públicamente sistemas robóticos, lo que podría acelerar el interés por las exportaciones y adquisiciones. El papel de Israel como desarrollador líder de plataformas no tripuladas podría acortar los ciclos de desarrollo y difundir patrones tácticos, al tiempo que suscita preocupación por la proliferación, las contramedidas, los cambios doctrinales hacia formaciones hombre-máquina y la necesidad de una doctrina, certificación y supervisión sólidas.

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