Blue Origin lanza la primera misión New Shepard de 2026 con una tripulación de seis personas
El 22 de enero de 2026, Blue Origin inauguró con éxito su calendario de vuelos para el año con el lanzamiento de la misión NS-38. Despegando desde el Launch Site One de la compañía en el oeste de Texas, el vehículo suborbital New Shepard transportó a una tripulación de seis personas hasta el borde del espacio, marcando un hito significativo en los esfuerzos de la empresa por normalizar los vuelos espaciales civiles. La misión, que alcanzó un apogeo de 106 kilómetros, demostró la continua madurez operativa del sistema de cohetes reutilizables y reforzó la posición de Blue Origin en el competitivo mercado del turismo suborbital.
Resumen de la misión y composición de la tripulación
La misión NS-38 contó con un manifiesto diverso de cinco clientes de pago y un representante interno de Blue Origin. La tripulación civil incluía a Timothy Drexler, propietario de una empresa de asfaltado; Linda Edwards, médica jubilada; Alain Fernandez, promotor inmobiliario; Alberto Gutiérrez, empresario; y Jim Hendren, piloto retirado de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Sus perfiles reflejan el creciente grupo demográfico de particulares que buscan el "efecto perspectiva" que proporcionan las breves estancias en microgravedad.
Un aspecto notable de la misión fue un ajuste de última hora en la lista de la tripulación. Andrew Yaffe, un empresario programado originalmente para el vuelo, se vio obligado a retirarse solo dos días antes debido a una enfermedad. Demostrando flexibilidad operativa, Blue Origin seleccionó a Laura Stiles, Directora de Operaciones de Lanzamiento de New Shepard de la compañía, para ocupar el asiento. Stiles, quien se unió a la empresa en 2013 y ha servido como "Tripulante 7" —la responsable del entrenamiento de astronautas—, se convirtió en la tercera empleada en volar en el vehículo, siguiendo los pasos de la Vicepresidenta Audrey Powers y del Arquitecto Jefe Gary Lai.
Rendimiento técnico y reutilización
El vuelo siguió un perfil perfecto para el sistema New Shepard, a pesar de un breve retraso de 20 minutos causado por "personal no autorizado en el polígono". El despegue se produjo a las 11:25 a.m., hora del Este. Aproximadamente dos minutos y medio después del inicio del vuelo, el propulsor se separó de la cápsula de la tripulación, comenzando su descenso autónomo de regreso al desierto del oeste de Texas. El propulsor realizó un aterrizaje vertical propulsado de precisión, una hazaña que se ha convertido en el sello distintivo de la estrategia de hardware reutilizable de Blue Origin.
La cápsula de la tripulación continuó su impulso, cruzando la línea de Karman —el límite del espacio reconocido internacionalmente— hasta alcanzar una altitud máxima de 106 kilómetros sobre el nivel del suelo. Tras varios minutos de ingravidez para los pasajeros, la cápsula reingresó en la atmósfera y desplegó su sistema de triple paracaídas. La misión completa duró aproximadamente 10 minutos desde el lanzamiento hasta el aterrizaje. Este rápido ciclo de procesamiento y la recuperación exitosa tanto del propulsor como de la cápsula resaltan la eficiencia de los componentes probados en vuelo que Blue Origin ha perfeccionado a lo largo de docenas de lanzamientos.
Perspectiva estratégica para 2026
El éxito de la NS-38 establece un tono positivo para lo que Blue Origin anticipa que será su año más activo hasta la fecha. En 2025, la compañía completó nueve misiones New Shepard, siete de las cuales fueron tripuladas. Phil Joyce, Vicepresidente Sénior de New Shepard en Blue Origin, enfatizó el compromiso de la empresa con la fiabilidad y la experiencia del cliente en una declaración posterior al aterrizaje, señalando que el enfoque para 2026 sigue siendo ofrecer "experiencias transformadoras" a través de tecnología probada.
Aunque la compañía no ha finalizado el número exacto de misiones para el año en curso, la hoja de ruta estratégica implica un aumento significativo en la cadencia de vuelos. Joyce indicó anteriormente que Blue Origin pretende pasar de una cadencia mensual a vuelos "aproximadamente semanales" en los próximos años. Esta expansión se apoyará en la introducción de tres nuevos vehículos New Shepard programados para entrar en servicio a finales de 2026, lo que permitirá operaciones más frecuentes y un menor tiempo de inactividad para el reacondicionamiento.
Contexto más amplio de los vuelos espaciales civiles
El éxito continuo del programa New Shepard contribuye al crecimiento acumulado de las estadísticas de vuelos espaciales tripulados, particularmente en el ámbito de los viajes civiles suborbitales. Al volar de manera constante con tripulaciones diversas, Blue Origin está democratizando eficazmente el acceso a la atmósfera superior y a los entornos de microgravedad. Más allá del turismo, estas misiones proporcionan datos críticos sobre cómo los astronautas no profesionales manejan las exigencias físicas y psicológicas del vuelo espacial, lo cual es esencial para el futuro de las estaciones espaciales comerciales y las misiones de larga duración.
A medida que Blue Origin escala sus operaciones, la industria observa de cerca cómo evoluciona el mercado suborbital junto con iniciativas orbitales como el próximo cohete de carga pesada New Glenn. Por ahora, la fiabilidad de New Shepard sirve como base de la identidad comercial de la empresa. Tras su vuelo, Laura Stiles comentó sobre el peso emocional de la experiencia, afirmando: "El viaje es increíble", un sentimiento que Blue Origin espera que continúe impulsando la demanda tanto entre ciudadanos particulares como entre investigadores.
Futuros hitos
De cara al futuro, se espera que el programa New Shepard alcance varios hitos clave en 2026, entre los que se incluyen:
- El vuelo inaugural del primero de los tres propulsores y cápsulas New Shepard de nueva generación.
- La posible expansión de las misiones dedicadas únicamente a carga útil para dar cabida a una creciente lista de experimentos de investigación en microgravedad.
- La integración continua de sistemas autónomos avanzados para agilizar aún más las operaciones de prelanzamiento y recuperación.
Con la NS-38 concluida, la atención se centra ahora en el reacondicionamiento del propulsor y en la preparación para la próxima misión tripulada. A medida que el ritmo de lanzamiento se acelera, Blue Origin sigue siendo una figura central en el impulso para hacer del espacio un destino no solo para gobiernos y científicos, sino para cualquier persona con los medios y el deseo de ver la Tierra desde arriba.
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