Vómito fosilizado de 290 millones de años

Genética
290‑Million‑Year‑Old Fossilized Vomit
Un equipo internacional —con el paleontólogo Dr. Mark MacDougall de la Universidad de Brandon— describe una regurgitalita de 290 millones de años hallada en Alemania, el vómito más antiguo conocido de un depredador terrestre. Escaneos por TC y análisis químicos revelan una dieta mixta de reptiles pequeños y un herbívoro de mayor tamaño, proporcionando una visión excepcional de las redes tróficas del Pérmico temprano.

Investigador de Brandon ayuda a descubrir: un regurgitalito de Bromacker

Un investigador de la Brandon University ayuda a descubrir un regurgitalito —vómito fosilizado— de casi 290 millones de años de antigüedad, el cual fue excavado en la localidad de fósiles de Bromacker, en el centro de Alemania, y descrito esta semana en un artículo de la revista revisada por pares Scientific Reports. El hallazgo, en el que colaboró el Dr. Mark MacDougall de la Brandon University, es el ejemplo confirmado más antiguo de una comida regurgitada por un depredador en un ecosistema totalmente terrestre. Debido a que el espécimen conserva huesos parcialmente digeridos en un grupo ordenado, los investigadores pueden interpretar el comportamiento alimentario y las relaciones depredador-presa de una manera que los huesos dispersos por el suelo rara vez permiten.

Investigador de Brandon ayuda a descubrir el comportamiento alimentario en los ecosistemas del Pérmico temprano

El regurgitalito es importante porque registra un único evento de alimentación —y sus consecuencias— en lugar de los restos acumulados que componen muchos conjuntos de fósiles. Utilizando tomografía computarizada (TC) de alta resolución, el equipo mapeó docenas de fragmentos óseos dentro de la masa e identificó restos atribuibles al menos a tres tipos de presas diferentes: un pequeño reptil, un vertebrado rápido similar a un lagarto y un trozo de un animal herbívoro mucho más grande. Esos contenidos mixtos, combinados con el tamaño y la alineación de los huesos, apuntan a un superdepredador —posiblemente un pariente pelicosaurio del grado Dimetrodon— que tragó más de lo que podía procesar y luego expulsó parte de su comida.

Métodos y evidencia

Los investigadores abordaron el espécimen con una serie de técnicas no destructivas. La tomografía computarizada produjo un mapa virtual tridimensional de las posiciones y formas de los huesos dentro de la roca, lo que permitió al equipo clasificar los fragmentos superpuestos y comprobar si el conjunto reflejaba el empaquetamiento estomacal en lugar de una acumulación fortuita. Los análisis químicos del sedimento huésped y de los recubrimientos minerales alrededor de los fragmentos revelaron una composición distinta de la matriz ordinaria, un patrón consistente con contenidos intestinales alterados diagenéticamente en lugar de sedimento de entierro ordinario. En conjunto —la alineación ósea, la señal taxonómica mixta y la anomalía geoquímica—, estas líneas de evidencia respaldan la interpretación de que el objeto es un regurgitalito.

Cómo datan e identifican el espécimen los investigadores

La edad atribuida al regurgitalito proviene del contexto geológico establecido del sitio de Bromacker, un horizonte rico en fósiles cuyos sedimentos están correlacionados con rocas de hace unos 290 millones de años. Ese marco estratigráfico —construido a partir de décadas de trabajo de campo en Bromacker y correlaciones regionales— proporciona el anclaje temporal. La identificación de los huesos en su interior utilizó anatomía comparada: los fragmentos escaneados se compararon con elementos esqueléticos conocidos de la fauna de Bromacker y taxones relacionados del Pérmico. Cuando se encuentran huesos de diferentes tamaños y morfologías juntos y alineados en una masa compacta, las coincidencias anatómicas y las relaciones espaciales ayudan a los paleontólogos a distinguir una comida tragada y regurgitada de un revoltijo de huesos depositados por otros procesos tafonómicos.

Regurgitalito frente a coprolito

El vómito fosilizado (regurgitalito) y las heces fosilizadas (coprolito) registran diferentes partes del proceso digestivo de un animal y, por lo tanto, preservan diferentes tipos de información. Los regurgitalitos tienden a contener elementos más robustos y menos masticados —como huesos, escamas o fragmentos de plantas— que el depredador no pudo digerir o prefirió expulsar. A menudo muestran un empaquetamiento orientado de los elementos y carecen de la matriz homogeneizada típica de los coprolitos. Los coprolitos suelen contener material procesado de forma más exhaustiva, incluyendo hueso triturado, residuos orgánicos mineralizados y una matriz fecal compactada. En este caso, la alineación y la relativa falta de abrasión digestiva en muchos huesos fueron pistas clave de que la masa había sido vomitada en lugar de excretada.

Lo que la comida fosilizada revela sobre las dietas y ecosistemas antiguos

Los regurgitalitos individuales son raros pero científicamente valiosos porque vinculan directamente a un consumidor con lo consumido. Este espécimen abre una ventana a lo que un solo depredador estaba comiendo en un solo día hace casi 300 millones de años, brindando a los paleontólogos una instantánea de las interacciones tróficas en lugar de inferencias estadísticas a partir de huesos aislados. La presencia de múltiples tipos de presas en una sola masa sugiere una alimentación oportunista con una dieta mixta —pequeños vertebrados más porciones de herbívoros más grandes— y demuestra que las estrategias complejas de los depredadores, incluida la expulsión selectiva de partes indigeribles, ya estaban presentes en los ecosistemas terrestres del Pérmico. Tal comportamiento tiene paralelos modernos: las aves rapaces, los búhos y algunos reptiles de hoy en día expulsan rutinariamente restos indigeribles en forma de egagrópilas; el fósil muestra un corolario antiguo de esa estrategia ecológica.

Técnicas utilizadas para estudiar material regurgitado fosilizado

Más allá de la TC y la anatomía comparada, los equipos que estudian los regurgitalitos combinan microfotografía, micromorfología y análisis elemental para caracterizar los tejidos preservados y los reemplazos minerales. Los escaneos por TC permiten a los investigadores diseccionar digitalmente la masa, aislar fragmentos y reconstruir posiciones anatómicas probables. El trabajo geoquímico puede identificar fases minerales y oligoelementos concentrados por los fluidos digestivos, mientras que las secciones delgadas y la microscopía revelan si las superficies óseas presentan marcas de corrosión por ácido estomacal o firmas de abrasión. Al superponer estas líneas de evidencia independientes, los paleontólogos pueden pasar de una explicación plausible a una interpretación sólida de que una masa es material regurgitado en lugar de una acumulación ósea casual.

Contexto y descubrimientos continuos en Bromacker

La localidad de Bromacker ha producido una serie de fósiles terrestres excepcionalmente preservados que iluminan la vida terrestre del Pérmico temprano. El sitio se destaca por preservar no solo huesos, sino también impresiones de tejidos blandos y piel, características que normalmente se descomponen antes de la fosilización. El Dr. MacDougall y sus colegas han descrito recientemente algunas de las impresiones más antiguas conocidas de escamas de reptiles del mismo depósito, subrayando el papel de Bromacker como repositorio de datos conductuales e integumentarios, no solo de restos esqueléticos. Juntos, estos hallazgos están ayudando a los paleontólogos a reconstruir una imagen más rica y detallada de los ecosistemas en un momento en que la vida de los vertebrados se estaba consolidando en la tierra.

El Dr. Mark MacDougall —el investigador de la Brandon University que ayuda a descubrir estos fósiles— enfatiza cuán rara es esta clase de evidencia dietética directa. Señala que, debido a que la piel y otras impresiones delicadas suelen perderse por la descomposición, encontrar tanto detalles integumentarios como un regurgitalito preservado en Bromacker ofrece instantáneas inusualmente completas de la biología y las interacciones de los organismos. Esa combinación de datos conductuales y anatómicos fortalece los modelos ecológicos para el tiempo profundo e informa cómo los científicos interpretan los depósitos de fósiles en otros lugares.

Significado más amplio y próximos pasos

Más allá de la novedad de ser el regurgitalito terrestre más antiguo reportado, el espécimen subraya un punto general: los comportamientos que consideramos modernos tienen profundas raíces evolutivas. La capacidad de expulsar partes indigeribles, y las presiones ecológicas que hacen que eso sea adaptativo, estaban presentes hace cientos de millones de años. El trabajo futuro ampliará los escaneos comparativos de masas similares, buscará en otros sitios regurgitalitos pasados por alto y refinará las huellas geoquímicas que distinguen el material procesado por el intestino del sedimento ordinario. El espécimen de Bromacker también será reexaminado como parte de las temporadas de campo y estudios de laboratorio en curso, y es probable que aparezca en estudios morfológicos e isotópicos más amplios destinados a reconstruir las redes tróficas del registro terrestre del Pérmico.

Tanto para el público como para los investigadores, el hallazgo es un recordatorio de que incluso objetos aparentemente extraños o poco glamorosos —un trozo de roca que una vez pasó por una garganta antigua— pueden reescribir detalles de ecologías enterradas hace mucho tiempo. A medida que los equipos continúen aplicando métodos químicos y de imagen modernos a las localidades de fósiles clásicas, es posible que salgan a la luz más fósiles conductuales, enriqueciendo nuestra comprensión del pasado profundo de la vida.

Fuentes

  • Scientific Reports (artículo de investigación que describe el regurgitalito de Bromacker)
  • Brandon University (investigador Dr. Mark MacDougall y materiales de prensa asociados)
  • Grupos de investigación de la localidad de fósiles de Bromacker (estudios estratigráficos y paleontológicos del centro de Alemania)
James Lawson

James Lawson

Investigative science and tech reporter focusing on AI, space industry and quantum breakthroughs

University College London (UCL) • United Kingdom

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Readers Questions Answered

Q ¿Qué revela el vómito fosilizado de un depredador terrestre sobre las dietas antiguas?
A El vómito fosilizado revela pruebas directas de lo que comían los depredadores antiguos y su comportamiento alimentario, mostrando que un depredador de hace 290 millones de años consumió tres animales diferentes, incluidos dos pequeños reptiles y un herbívoro más grande. Esto demuestra que los primeros depredadores terrestres tenían dietas oportunistas en lugar de especializarse en tipos de presas específicos, y proporciona información poco común sobre las antiguas redes alimentarias y las relaciones tróficas.
Q ¿Cómo datan e identifican los investigadores el vómito de 290 millones de años hallado en el registro fósil?
A Los investigadores utilizaron tomografías computarizadas y microtomografía de rayos X en 3D para examinar los 41 fragmentos óseos presentes en el vómito fosilizado, creando modelos 3D detallados de los restos. También realizaron análisis químicos de la matriz circundante, descubriendo que era baja en fósforo, lo que la distinguía de las heces fosilizadas y confirmaba que se trataba de material regurgitado del periodo Pérmico Temprano.
Q ¿Qué métodos se utilizan para estudiar el material regurgitado fosilizado de animales prehistóricos?
A Los científicos emplean la microtomografía de rayos X para crear escaneos en 3D de los fragmentos óseos, lo que permite una descripción e identificación meticulosa de cada pieza. También se realiza un análisis geoquímico de la matriz que rodea los huesos para determinar su composición y distinguir el material regurgitado de otros restos fosilizados.
Q ¿En qué se diferencia el vómito fosilizado de los coprolitos (heces fosilizadas)?
A El vómito fosilizado (regurgitalito) se diferencia de los coprolitos en que estos últimos suelen conservarse en formas cilíndricas o cónicas regulares con huesos suspendidos en una matriz sedimentaria orgánica con alto contenido de fósforo debido a la digestión bacteriana de los huesos. El regurgitalito, por el contrario, contiene una matriz pobre en fósforo y muestra indicios de una digestión parcial en lugar del procesamiento digestivo completo que se observa en las heces.
Q ¿Quién es Brandon U y cuál fue su implicación en el hallazgo del vómito fosilizado más antiguo que se conoce de un depredador terrestre?
A La Universidad de Brandon es una institución canadiense cuyo profesor asistente de biología, Mark MacDougall, participó como coautor en el equipo de investigación internacional que identificó el vómito fosilizado de 290 millones de años. La universidad desempeñó un papel fundamental en la interpretación del fósil y su importancia ecológica, contribuyendo al estudio publicado en Scientific Reports.

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