La contaminación por reentrada de cohetes afecta al ozono y la atmósfera

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A bright, glowing rocket trail streaks across a dark, starry sky above the Earth's horizon.
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Por primera vez, un grupo de investigadores ha vinculado directamente una importante pluma de litio en la atmósfera superior con la desintegración de una etapa de un cohete Falcon 9 de SpaceX. Este hallazgo proporciona la primera medición empírica de cómo el material espacial en reentrada altera la composición química de la mesosfera.

La contaminación por la reentrada de cohetes introduce átomos de litio, desechos metálicos y aerosoles en la mesosfera y la termosfera inferior, lo que podría dañar la capa de ozono y alterar el equilibrio térmico de la Tierra. Un estudio pionero publicado en febrero de 2026 ha vinculado directamente una significativa pluma de litio detectada en 2025 con la reentrada incontrolada de una etapa de un cohete SpaceX Falcon 9. Este evento representa la primera vez que los científicos logran medir con precisión la "huella" química dejada por el hardware espacial al desintegrarse en el aire enrarecido de la atmósfera superior.

¿Cuáles son los efectos ambientales de la contaminación por la reentrada de cohetes?

Las reentradas de cohetes liberan átomos de litio, metales y otros contaminantes en la mesosfera, provocando un aumento de diez veces en las concentraciones de litio, según lo observado tras un evento de SpaceX Falcon 9. Estas emisiones pueden dañar la capa de ozono, alterar el equilibrio térmico y formar aerosoles que calientan la atmósfera superior. La acumulación a largo plazo de estos productos químicos no naturales sigue siendo una preocupación primordial para los científicos atmosféricos.

Anteriormente se pensaba que la desintegración del hardware espacial era un proceso relativamente "limpio" porque los objetos se vaporizan antes de llegar al suelo. Sin embargo, investigadores del Leibniz Institute of Atmospheric Physics descubrieron que esta vaporización simplemente redistribuye la masa del cohete en la atmósfera superior. Esta inyección repentina de vapores metálicos puede alterar el delicado equilibrio químico de la mesosfera, que se encuentra aproximadamente entre 50 y 85 kilómetros sobre el nivel del mar, y la termosfera inferior, que alcanza hasta los 120 kilómetros. A diferencia del polvo meteórico natural, estos aportes antropogénicos están concentrados y ocurren con una frecuencia cada vez mayor.

¿Cómo detecta la tecnología LIDAR la contaminación atmosférica?

La tecnología LIDAR detecta la contaminación atmosférica mediante el disparo de pulsos láser de alta frecuencia hacia el cielo y la medición de la luz que rebota en especies atómicas específicas. Los investigadores utilizan estas señales de resonancia para identificar plumas de litio a altitudes de 100 km, rastreando la contaminación hasta eventos específicos de reentrada de SpaceX Falcon 9. Este método terrestre permite un monitoreo preciso de los cambios químicos en tiempo real.

El estudio, dirigido por el investigador Robin Wing, utilizó un sofisticado sistema LIDAR (Light Detection and Ranging) en el norte de Alemania para escanear el cielo poco después de las 00:20 UTC del 20 de febrero de 2025. El equipo observó un pronunciado aumento en la concentración de átomos de litio que alcanzó diez veces el valor de referencia normal registrado esa misma noche. Esta capa específica de litio persistió en el campo de visión del instrumento durante aproximadamente 27 minutos, lo que permitió al equipo recopilar datos de alta resolución sobre la extensión vertical y la densidad de la pluma. Al combinar estas mediciones con modelos de vientos atmosféricos, pudieron verificar que la fuente era una etapa de SpaceX Falcon 9 que había reingresado sobre el Océano Atlántico 20 horas antes.

¿Empeorará el aumento de los lanzamientos de satélites la contaminación de la atmósfera superior?

Es probable que el aumento de los lanzamientos de satélites agrave la contaminación de la atmósfera superior, ya que se prevé la salida de órbita de miles de objetos fuera de servicio durante la próxima década. Las proyecciones sugieren que, para 2030, la liberación acumulada de litio, aluminio y hollín podría ralentizar la recuperación del ozono e impactar las interacciones climáticas. El crecimiento actual del tráfico espacial se está produciendo sin una regulación integral de las emisiones químicas en la atmósfera superior.

La transición de los desechos tradicionales basados en aluminio a aleaciones metálicas más complejas en las naves espaciales modernas complica el panorama ambiental. El litio es cada vez más común en los componentes aeroespaciales de alta tecnología, y su detección sirve como un canario en la mina de carbón para otros contaminantes menos visibles. A medida que aumentan el número de objetos en órbita y la frecuencia de los lanzamientos, la masa total de material que reingresa a la atmósfera crece proporcionalmente. Esta tendencia sugiere que la "carga" antropogénica de la atmósfera superior pronto podría superar los aportes naturales de los meteoros, planteando preguntas urgentes sobre la sostenibilidad espacial.

El proceso de ablación atmosférica

La ablación es el mecanismo principal mediante el cual las piezas sólidas de los cohetes se convierten en gases atmosféricos durante la reentrada. A medida que la etapa del SpaceX Falcon 9 descendía a través del aire cada vez más denso de la atmósfera superior, la fricción extrema generó temperaturas lo suficientemente altas como para vaporizar las estructuras metálicas. Este proceso convierte el litio sólido y otras aleaciones en una fina niebla de átomos e iones. Si bien algunos de estos materiales pueden eventualmente sedimentarse, muchos permanecen suspendidos en la mesosfera por períodos prolongados, donde pueden participar en complejas reacciones catalíticas que afectan la estructura térmica de la atmósfera.

  • Litio: Utilizado como trazador debido a su baja presencia natural en la termosfera.
  • Aluminio: El metal más común en los desechos espaciales, conocido por formar partículas de alúmina que reflejan la luz solar.
  • Hollín/Carbono negro: Liberado por los motores de los cohetes y el calentamiento por reentrada, contribuyendo al calentamiento localizado.

Investigación futura y estándares globales

Los científicos enfatizan ahora la necesidad de una red de monitoreo global para rastrear la huella química de la creciente industria espacial. Si bien la detección de 2025 fue un caso de estudio exitoso, Robin Wing y sus colegas señalan que muchas especies sufren transformaciones químicas rápidas que las hacen "visibles" para las técnicas LIDAR actuales. Esto significa que las mediciones actuales podrían estar mostrando solo una fracción de la contaminación total. Los esfuerzos futuros requerirán una combinación de observaciones satelitales y modelos avanzados de química atmosférica para evaluar completamente los riesgos a largo plazo para las capas protectoras de la Tierra.

El estudio del Leibniz Institute sirve como un llamado crítico a la acción tanto para las agencias espaciales como para empresas privadas como SpaceX. A medida que avanzamos hacia un futuro de "megaconstelaciones" y lanzamientos orbitales semanales, la definición de impacto ambiental debe expandirse más allá de la superficie terrestre. Preservar la integridad de la mesosfera se está convirtiendo en un componente vital de la ciencia atmosférica, asegurando que nuestro alcance hacia las estrellas no se produzca a costa del aire mismo que nos sustenta.

James Lawson

James Lawson

Investigative science and tech reporter focusing on AI, space industry and quantum breakthroughs

University College London (UCL) • United Kingdom

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Readers Questions Answered

Q ¿Cuáles son los efectos ambientales de la contaminación por el reingreso de cohetes?
A Los reingresos de cohetes liberan átomos de litio, metales, escombros y otros contaminantes en la atmósfera superior, incluyendo la mesosfera y la termosfera inferior, provocando un aumento de diez veces en las concentraciones de litio, según lo observado tras un evento de Falcon 9. Estas emisiones pueden dañar la capa de ozono, alterar el equilibrio térmico, contribuir al cambio climático y formar aerosoles que calientan la atmósfera superior. Los efectos a largo plazo siguen siendo inciertos, pero podrían acumularse con eventos repetidos, inyectando cientos de toneladas de productos químicos no naturales anualmente.
Q ¿Empeorará la contaminación de la atmósfera superior el aumento de los lanzamientos de satélites?
A Sí, el aumento de los lanzamientos y reingresos de satélites probablemente empeorará la contaminación de la atmósfera superior debido a los efectos acumulativos de las emisiones de metales, litio, hollín, aluminio y cloro. Las proyecciones indican que miles de objetos reingresarán anualmente para 2030, liberando varias toneladas de material diariamente, lo que podría ralentizar la recuperación de la capa de ozono e impactar las interacciones climáticas. La falta actual de regulación y monitoreo exacerba el problema a medida que crece el tráfico espacial.
Q ¿Cómo detecta la tecnología LIDAR la contaminación atmosférica?
A La tecnología LIDAR (detección y alcance por luz) utiliza láseres de alta sensibilidad para detectar contaminantes específicos, como átomos de litio, en la atmósfera superior midiendo su luz retrodispersada en longitudes de onda precisas. Los investigadores dirigen el láser hacia el cielo, capturando señales de resonancia de las plumas de litio unas 20 horas después de un reingreso de un Falcon 9, lo que confirma un aumento de diez veces en la densidad a unos 100 km de altitud. Este método terrestre rastrea la contaminación hasta eventos específicos, permitiendo la detección de múltiples metales con instrumentos avanzados.

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